Junio  2009  
     
     
     
  Indice de Temas  
     
1 > Cómo hay que reconstruir la reputación de las empresas
  2 > Relación entre bienestar en el trabajo y salud  
3 > Tres formas de impresionar a sus empleados
     
     
     
 

1 >Cómo hay que reconstruir la reputación en las empresas

“Una tormenta perfecta ha hecho trastabillar al sector privado en ambas orillas del Atlántico norte. Ahora –sostienen David Court y Alberto Marchi, respectivamente de McKinsey Dallas y Milán-, los elencos gerenciales deben recoger los platos rotos”.

 
 

 

 
 

 

 
 

2 > Relación entre bienestar en el trabajo y salud

Un estudio confirma relación entre un buen aclimatamiento en el trabajo y mantenimiento de la salud. Eso, a su vez, se refleja en el cumplimiento y por ende en la productividad general de la compañía.

 
 

 

 
     
 

3> Tres formas de impresionar a sus empleados

Cuando un jefe hace el esfuerzo de impresionar a sus empleados, el resultado que obtiene es una fuerza laboral que aumenta su compromiso y su productividad. Vale la pena, entonces, intentarlo, dice Dan Bobinski. Si los empleados son un activo (y lo son) es lógico que el inversor (el empleador) cree las mejores condiciones para el mejor retorno posible sobre la inversión.

 
 

 

 
     
     
     
 

 Cómo hay que reconstruir la reputación en las empresas

“Una tormenta perfecta ha hecho trastabillar al sector privado en ambas orillas del Atlántico norte. Ahora –sostienen David Court y Alberto Marchi, respectivamente de McKinsey Dallas y Milán-, los elencos gerenciales deben recoger los platos rotos”.

Mientras los gobiernos reaccionan a la crisis sistémica y sus efectos en las economías reales, la reputación de una compañía pesa hoy como nunca en decenios. Firmas y bancos con problemas de imagen atraen las iras de legisladores, reguladores y el público. Por otro lado, la credibilidad del sector privado afecta su capacidad de influir en temas –como el proteccionismo- con serias implicancias en el futuro del comercio.

Los ejecutivos superiores, indica Court, “son por demás conscientes del problema. Saben que la mala imagen deriva de que determinadas entidades –la financiera, por ejemplo- han transgredido el contrato con clientes, accionistas, reguladores y contribuyentes. Tampoco ignoran que esta imagen se ha extendido más de lo esperado en el mundo de los negocios”.

En reciente investigación del McKinsey Quartely (marzo) sobre dos grupos ejecutivos superiores, 85 y 72% de cada uno cree que la fe del público en el sector privado y los mercados libres se ha deteriorado. Según el barómetro de confianza Edelman 2009, esas percepciones son correctas: 62 encuestados en veinte países sostienen que hoy se fían menos que en 2008 de empresas y bancos.

“Amplitud y profundidad de los desafíos concernientes a la reputación –explica Marchi- resultan no sólo de la velocidad o severidad de eventos económicos sorpresivos. También obran los desplazamientos de imagen subyacentes que venían aflorando desde antes”.

Eso factores incluyen la creciente relevancia de redes sociales en la Web o el peso cada vez más notorio de organismos no gubernamentales y el declive de la publicidad como motor de decisiones individuales. En conjunto, las fuerzas en juego promueven un escrutinio más detenido del sector privado y reducen la efectividad de instrumentos tradicionales en relaciones públicas y reconstrucción de reputaciones.

Más que nunca, opinan ambos expertos, “hacen falta acciones concretas. Por ejemplo, mejorar la aptitud de escuchar a otros y anticiparse a los problemas. Ello permitirá entender o manejar mejor a los grupos de interés criticos, evadiendo las relaciones públicas convencionales para armas redes de apoyo capaces de influir clientelas claves”.
Realizar todo eso significa aumentar los grados de sutileza y coordinación interna involucrados en esfuerzos para recobrar reputaciones. Algunas empresas, por ejemplo, no sólo aplican técnicas avanzadas de segmentación conductista para comprender menos las inquietudes de los grupos de interés. Además, arman equipos multifuncionales para recoger inteligencia y reaccionar rápidamente a amenazas de gran alcance potencial a la reputación.

La crisis sistémica subraya hasta qué punto las empresas estaban mal preparadas para afrontar dos cambios importantes. Primero, la influencia de grupos de intereses indirectos (ONG, redes sociales). Segundo, la proliferación de medios y canales de génesis tecnológica. Así, las plataformas basadas en la Web (0.1, 0.2, 0.3) someten el sector privado a escrutinios más veloces y detallados. “Esta revolución en comunicaciones –apunta Marchi- hace que cosas tolerables en algunos lugares (malas condiciones laborales) sean puestas en evidencia por los “bloggers” y las conozca el mundo”.

 

 

 

Relación entre bienestar en el trabajo y salud

Un estudio confirma relación entre un buen aclimatamiento en el trabajo y mantenimiento de la salud. Eso, a su vez, se refleja en el cumplimiento y por ende en la productividad general de la compañía.

Un estudio del Departamento de Tecnología y Desarrollo Sostenible de la Universidad de MID Suecia, lamado “Relación entre salud sostenible y gerencia de calidad”, concluye que la satisfacción de los empleados está directamente relacionada con una salud sostenible, la cual se identifica en una empresa cuando hay una percepción de bienestar en el largo plazo.

La salud de las personas tiene mucho que ver con sus costumbres, con las actividades diarias que desempeñan y con la calidad de todos los aspectos que conforman cada uno de sus días, en los cuales el trabajo y las relaciones laborales tienen un peso bastante importante, lo que indica que estos últimos son fundamentales para tener una buena salud y mantenerla en el tiempo.


El papel del jefe

La profesora Ingela Backstrom (Universidad de MID; Suecia), cree que un jefe puede – a través de prácticas saludables de trabajo y buena calidad de liderazgo --influir positivamente en la sostenibilidad de la salud de sus empleados.

El estudio identificó varios aspectos que deben tener en cuenta los líderes de las organizaciones para tener este buen efecto en las personas que trabajan a su alrededor o que dependen de ellos:

• Hacer todo lo posible por comprender a sus compañeros de trabajo y la situación laboral de cada uno

• Estar presentes y disponibles para poder establecer una buena comunicación con los empleados

• Ser un modelo a seguir, ser justo y cumplir las promesas

• Permanecer en su rol de liderazgo el tiempo suficiente para establecer confianza
Según Bäckström, “El compromiso de la gerencia es el valor más importante cuando se trata de alcanzar una salud sostenible entre los empleados…La perspectiva de salud es a largo plazo y la salud sostenible se mide más allá de las ausencias por enfermedad. Pero una salud sostenible generalmente lleva a mejorar la asistencia saludable”.

En el ciclo, entonces, interviene la calidad de la gerencia, el clima general en el lugar de trabajo y la salud de los empleados. Si hay un buen líder, consciente de las necesidades de los trabajadores, aumenta el bienestar de los empleados y se fortalece su salud física. Eso, a su vez, aumenta la satisfacción, motivación y compromiso con la compañía.

 

 

Tres formas de impresionar a sus empleados

Cuando un jefe hace el esfuerzo de impresionar a sus empleados, el resultado que obtiene es una fuerza laboral que aumenta su compromiso y su productividad. Vale la pena, entonces, intentarlo, dice Dan Bobinski. Si los empleados son un activo (y lo son) es lógico que el inversor (el empleador) cree las mejores condiciones para el mejor retorno posible sobre la inversión.

El ensayista se concentra – de las muchas formas que existen para impresionar a los empleados) en sólo unas pocas que crean un impacto positivo en casi todos los lugares de trabajo.

Escuchar a la gente

Oír es una cosa, escuchar es otra. Por definición, oír es simplemente el acto de percibir el sonido con los oídos. Mientras sus oídos funcionen como corresponde, usted puede oír. Ni siquiera hace falta pensamiento consciente. Si usted está lo suficientemente cerca de algo que causa un ruido, usted lo oye.

Escuchar es realmente tratar de entender el punto de vista de otra persona, y requiere una decisión consciente y activa. Para escuchar, usted debe tener un propósito en su corazón y aplicar esfuerzo mental. Piense en escuchar como una meta o un mini proyecto. Debe recolectar y analizar información.

Además, escuchar lleva tiempo. Muchos buenos intentos han fracaso por pretender ahorrar tiempo escuchando

Los empleados tienen ideas valiosas. Pero si los empleadores no se toman el tiempo necesario para escucharlos, se vuelven indiferentes y en lugar de energía se esparce la apatía.

A los empleados les impresiona cuando ven que sus empleadores los escuchan de verdad.

Otra manera de impresionar a los empleados es con reconocimientos específicos de sus esfuerzos. La gente quiere saber que su trabajo importa, que lo que ellos hacen es necesario y valorado. Aquí también es clave la autenticidad. El reconocimiento debe ser sincero o de lo contrario tiene poco valor.

Es bueno saber que aunque los programas de recompensas tienen su lugar, existe tremendo poder en un “gracias” dicho honestamente y en el momento adecuado. Sólo asegúrese de mirarlos a los ojos al momento de agradecerles. El agradecimiento debe venir del corazón, y eso se ve en sus ojos.

Cuando muestra apreciación, recuerde que el momento es crucial. Si espera demasiado disminuye el valor de su reconocimiento. Pero si lo da en el lugar equivocado (por ejemplo, demasiado privado o demasiado público) también puede debilitar el impacto. Conozca a su público y haga los ajustes necesarios.


Sea su representante

Los empleadores quieren que sus empleados se preocupen por la calidad del trabajo que producen y la forma en que representan a
la compañía. Pero esa ley debe ser recíproca: si el empleador no se preocupa por sus empleados, Estos van a dejar de preocuparse a su vez.
Averigüe qué quieren y ayúdelos a obtenerlo. Por ejemplo, cuando se aproxima el cambio, pregúnteles cuáles son sus preocupaciones y luego trabaje con ellos para encontrar soluciones. Eso no significa que tenga que solucionarle sus problemas. Sólo que el empleador está escuchando y buscando soluciones junto con ellos para resolver sus dificultades.

Pocas cosas son 100% seguras, pero cuando los empleados saben que tienen un jefe que se preocupa por ellos, son más proclives a mantener su compromiso con la empresa y a estar listas para dar un poquito más.
 

 

 
     
  Toda transmisión de mensaje electrónicos comerciales o de contenidos no solicitada, enviada por la empresa podrá ser evitada sin ningún costo para el destinatario, enviando una respuesta a la dirección electrónica originante del mensaje con el subjet, título o asunto "remover", de manera de ser excluido de la lista, así la Empresa no reiterará ningún mensaje promocional (exclussion list).
 
 
  Bayton
Monseñor Larumbe 3234, B1640GZN. Partido de San Isidro, Buenos Aires, Argentina.
Tel: (011)4717-0777
El presente mensaje es enviado de acuerdo con la política de Bayton, en consonancia con los últimos adelantos normativos relacionados a Spam.